A 83 años del fusilamiento de Severino di Giovanni, “el hombre más maligno que ha pisado la tierra Argentina”

El primero de febrero de 1931, durante la dictadura de Uriburu en Argentina, el pecho de Severino di Giovanni es atravesado por una descarga de balas militares y rematado con un disparo en la cabeza. Para la burguesía, los altos mandos del gobierno y la sociedad conservadora, es un acto de venganza. Antes de caer, Severino escribe en su celda “No busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila, para mí elegí la lucha. Vivir en monotonía las horas mohosas de lo adocenado, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir es solamente vegetar y transportar en forma ambulante una masa de carne y huesos. A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso”.

Por Carlos Rivero

El acorralamiento

La vida de Severino di Giovanni fue la de un perseguido permanente, la vida de un anarquista, que de ninguna manera fue el hombre más peligroso como se aseguró, sino, el más honesto, altivo e incorruptible.

Con un hombre como di Giovanni, la burguesía y la clase político-militar, sabe que no puede negociar, lo desprecian con vehemencia y le cobrarán caro todas sus acciones. Más que justicia, será venganza, el conservadurismo de la época se hará evidente.

La caída del Yriyogenismo desde principios de 1930, parece inexorable. El poder se le escapa de las manos y el  6 de septiembre de 1930, la clase militar, llena de confianza y creyendo cumplir un deber, se toma el poder a través de las armas.

El golpe del 1930, la primera dictadura militar en Argentina.

Diez días antes, augurando el golpe, los anarquistas expropiadores y hombres de la Antorcha lanzan un volante:

“(…) una amenaza tanto, o quizá más grave que aquella, se perfila: la dictadura, y el arribo militar al poder, so pretexto de salvaguardar las instituciones. (…) contra todo principio de gobierno, contra el monopolio de la riqueza, contra todos los políticos y contra toda dictadura, el pueblo debe garantir su libertad y su bienestar con las armas en la mano”.

Las conquistas obreras se derrumban con el triunfo de Uriburu: la prohibición de reuniones públicas, la ley marcial y el estado de sitio, la persecución contra los detractores del régimen,  fusilamientos, deportaciones y más. A pesar de ello, Severino y su grupo no claudican. Poco después de golpe lanzan en las calles desde un carro otro volante. Todas las tendencias anarquistas llaman a la resistencia, pero la mayoría se exilia o cae preso. El resto tiene que pasar al ilegalismo. Me imagino a Uriburu, por esas fechas con su sonrisa de déspota celebrando su triunfo.

uriburi
Texto extraído del libro, Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia.

 

El décimo número de Anarchia  aparece el 10 de diciembre,  en la portada se lee:

ABAJO LA DICTADURA. ¡A nuestros puestos! ¡Contra la dictadura no obstante la ley marcial! ¡Por todas las libertades, y todas las rebeliones! ¡Viva la libertad!

Con las redacciones cerradas, imprimir el periódico se vuelve cada vez más complicado. Pero Severino sigue trabajando, mantiene correspondencia con Hugo Treni y habla con él sobre la edición de los libros que tiene en mente. Anarchia es, en ese tiempo el único periódico de oposición al régimen.

 


La caída 

Sin importar la ley marcial, Severino y Roscigna -otro importante anarquista expropiador-, el 2 de octubre de 1930, realizan un asalto a pagadores de Obras Sanitarias. Cae muerto un guardia y del otro lado, Paco González, chófer en numerosas acciones de los expropiadores. El botín: 280,000 $. Con una parte del dinero obtenido, Severino, América y Paulino Scarfo alquilan una hacienda, “La Quinta Ana Maria“. Ahí llevan también una imprenta y alternan sus labores con el trabajo en el campo.

Los ojos de América, película-documental que narra la historia de los dos enamorados.

 

Severino trabaja como nunca en la edición de libros. Todavia continúa apareciendo Anarchia, él y América lo redactan casi en su totalidad. Pero el jueves 29 de enero de 1931 es un día fatal para el anarquista. Severino se dirige a una imprenta del centro de la capital. Al salir, un policía lo reconoce, le grita, intenta detenerlo y empieza la persecución, se arma grande. Balazos por todos lados. Lo cazan como a una animal salvaje. En el intercambio de plomo una niña muere.

Severino está acorralado, lo sabe, en un garaje, se da un tiro en el pecho pero no muere. La detención del italiano es el orgullo de la casta militar, en los días siguientes, se visitará a Severino como ejemplar de algún animal exótico . El Robin hood ha caído. El juicio, naturalmente, es arreglado. Se le asigna como defensor al teniente Franco -que por sorpresa la defiende como nadie lo hubiera hecho- y el anarquista le dice a éste:

“Yo voy a declarar en una sola forma, la verdad. Sólo le pido que no me ha mentir de mi ideología. Soy anarquista y de eso no reniego. Soy consciente de mi situación y no pienso rehuir responsabilidades de ninguna clase. Jugué, perdí. Como buen perdedor pago con la vida”

bomb-40734_640
Severino Di Giovanni

 

En esto piensan igual Severino y los jueces. De inmediato piden la pena de muerte. El mismo día Paulino  lleva la noticia de la captura de Severino a su hermana América . Ella les pide a todos los anarquistas que se vayan de la quinta, pero es demasiado tarde. Al salir de la casa, un camión con policías intercepta a los rebeldes. Sólo Paulino sobrevive pero es detenido.

La pena de muerte para Di Giovanni es aceptada. Se fija el 1 de febrero. Hay un apuro increíble que refleja miedo.  Le permiten por última vez, estar con sus hijos y Teresina: después con América. Los enamorados se besan y abrazan largamente, saben que será la última vez. Ambos parecen inmutables, tranquilos, pero melancólicos. Se despiden y ninguno llora, hay algo que no encaja en esa escena.

america 111
Fragmento de una carta de Severino para América.

 

Di Giovanni pide despedirse de su compañero Paulino. El fusilamiento de ambos, será un espectáculo para la sociedad argentina, que con el golpe y los militares en el poder, se creen intocables. La penitenciaría se atiborra de figuras públicas y periodistas. El diario Crítica publica al otro día una crónica detallada.

cronica
Fragmento de la crónica publicado en el diario Crítica.

 

Roberto Arlt, el reconocido periodista y novelista argentino , escribe, la crónica más cruda del fusilamiento, que parece una fiesta a los ojos de los que asisten con morbo. Con el título, he visto morir la publica en El Mundo

” Todos vamos en busca de Severino Di Giovanni para verlo morir. Espacio de cielo azul. Adoquinado rústico. Prado verde. Una cómoda silla de comedor en medio del prado…

(…) Es Severino Di Giovanni. Mandíbula prominente. Frente huida hacia las sienes como la de las panteras. Labios finos y extraordinariamente rojos.Frente roja. Mejillas rojas. Pecho ribeteado por las solapas azules de la blusa. Loslabios parecen llagas pulimentadas. Se entreabren lentamente y la lengua, másroja que un pimiento, lame los labios, los humedece. Ese cuerpo arde en temperatura. Paladea la muerte…

El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja del adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad?¡Quién sabe!

Ha formado el blanco pelotón fusilero. El suboficial quiere vendar alcondenado. Este grita:
—Venda no.
Mira tiesamente a los ejecutores. Emana voluntad. Si sufre o no, es un secreto. Pero permanece así, tieso, orgulloso. Surge una dificultad. El temor al rebote de las balas hace que se ordenea la tropa, perpendicular al pelotón fusilero, retirarse unos pasos. Di Giovanni permanece recto, apoyada la espalda en el respaldar. Sobre su cabeza, en una franja de muralla gris, se mueven piernas de soldados. Saca pecho. ¿Será para
recibir las balas
— Pelotón, firme. Apunten.
La voz del reo estalla metálica, vibrante:
— ¡Viva la anarquía!
— ¡Fuego!
Resplandor subitáneo. Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lámina de papel. Las balas rompen la soga. El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas.

(…) . Yo estoy como borracho. Pienso en los que se reían. Pienso que a la entrada de la Penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara:
—Está prohibido reírse.
— Está prohibido concurrir con zapatos de baile”.

 

Luego de ser asesinado se intenta esconder su cadáver. Es enterrado en secreto. Los anarquistas no pueden abandonar a su compañero. Nadie sabe cómo, pero  su tumba aparece cubierta de flores rojas al otro día. Incluso muerto se le sigue temiendo a ese hombre de ojos relampagueantes.

severino
Severino di Giovanni.

Bibliografía recomendada

Tras su muerte, la figura de Severino trató de ocultarse. Tuvieron que pasar varias décadas para que apareciera una biografía seria de su vida. Fuera de los clichés, las difamaciones y los prejuicios que caían sobre el anarquista. Osvaldo Bayer escribe la biografía más cercana a la realidad, la cantidad de fuentes que cita, las cartas, los periódicos, las entrevistas que presenta, permiten formar una opinión, sin duda más justa.

Descarga gratuitamente “Severino di Giovanni, el idealista de la violencia”

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s